Sukiyaki: el guiso dulce y salado de Japón

Carne y verduras cocidas a fuego lento en una salsa dulce y salada de soja, y luego mojadas en huevo crudo batido: el sukiyaki es un plato reconfortante y festivo, muy querido en Japón. Aquí te contamos en qué consiste y cómo disfrutarlo.

Qué es el sukiyaki

El sukiyaki es un plato japonés que se prepara y se come en la mesa, cociendo carne de vacuno en finas láminas junto a verduras y otros ingredientes en una salsa a base de soja, azúcar y sake. El resultado es un guiso de sabor intenso, entre dulce y salado, muy característico. Tradicionalmente se asocia a las celebraciones y a las reuniones familiares, sobre todo en invierno.

La salsa warishita

El alma del sukiyaki es su salsa, llamada warishita, una mezcla de salsa de soja, azúcar, mirin y sake que aporta ese característico contraste dulce y salado. Es lo que diferencia al sukiyaki de otros platos de olla y lo que le da su sabor tan reconocible. La proporción de la salsa varía según la región y el gusto de cada casa.

Cómo se prepara

En una olla o sartén de hierro puesta sobre un fuego en la mesa, se dora ligeramente la carne y se añaden la salsa, las verduras y el resto de ingredientes, que se van cocinando poco a poco. A diferencia del shabu-shabu, aquí no hay un caldo ligero, sino una salsa concentrada que impregna todos los ingredientes de su sabor. Se va comiendo directamente de la olla a medida que las cosas están listas.

El huevo crudo

La costumbre más peculiar del sukiyaki es mojar la carne y las verduras calientes en un cuenco con huevo crudo batido antes de comerlas. Puede sorprender al principio, pero tiene su lógica: el huevo enfría un poco el bocado, aporta cremosidad y suaviza la intensidad de la salsa. Es una parte esencial de la experiencia que merece la pena probar.

Los ingredientes típicos

Además de la carne de vacuno, protagonista absoluta, el sukiyaki lleva verduras y otros ingredientes como cebolleta, col china, setas shiitake y enoki, tofu a la plancha, fideos de konjac y, a veces, un tipo de gluten de trigo. Todos ellos absorben la salsa y aportan distintas texturas al conjunto, en un equilibrio muy sabroso.

Diferencia con el shabu-shabu

Aunque ambos se cocinan en la mesa, sukiyaki y shabu-shabu son bien distintos. El shabu-shabu cuece la carne en un caldo suave que luego se moja en salsa, resultando más ligero. El sukiyaki, en cambio, cocina todo en una salsa dulce y concentrada y se acompaña de huevo crudo, por lo que es más intenso, dulce y contundente. Son dos experiencias diferentes.

Variantes regionales

El sukiyaki tiene diferencias notables entre el este y el oeste de Japón. En la zona de Tokio se suele preparar mezclando desde el principio la salsa ya hecha, mientras que en la región de Kansai es habitual dorar primero la carne y añadir el azúcar y la soja directamente. Estas variaciones dan lugar a matices distintos que forman parte del encanto del plato.

Un plato de celebración

El sukiyaki tiene un aire especial y festivo. Al cocinarse y compartirse en la mesa, en torno a la misma olla, es un plato ideal para reuniones y ocasiones señaladas, y transmite calidez y convivencia. Comerlo en Japón, sobre todo en una noche fría de invierno, es una experiencia entrañable además de deliciosa.

Consejos para disfrutarlo

No añadas demasiada salsa de golpe para que no quede excesivamente dulce o salado; se puede ir ajustando. Cocina la carne en su punto y no la dejes endurecer. Atrévete con el huevo crudo, que es parte esencial del plato. Y, como en otros platos de olla, aprovecha el final para acompañar con arroz o fideos empapados en la sabrosa salsa.

Un poco de historia

El sukiyaki se popularizó a partir de la era Meiji, cuando Japón volvió a abrirse al consumo de carne de vacuno tras siglos en los que había estado muy restringido. Se convirtió entonces en un símbolo de modernidad y de los nuevos tiempos, y con las décadas pasó a ser un plato entrañable ligado a las celebraciones familiares. Conocer ese trasfondo ayuda a entender el cariño con el que se vive este plato en Japón.

Cómo disfrutarlo como viajero

Para el viajero, el sukiyaki es una experiencia muy recomendable, sobre todo en un buen restaurante donde el personal ayuda a preparar la olla en la mesa. Es la ocasión perfecta para probar carne de calidad en un formato cálido y compartido. Déjate guiar, atrévete con el huevo crudo y disfruta del ritual: es una de esas comidas que se recuerdan como un momento especial del viaje.

Sabores que enamoran

El contraste entre la salsa dulce y salada, la carne tierna y la suavidad del huevo crudo hace del sukiyaki un plato que conquista desde el primer bocado. Si te gustan los sabores intensos y reconfortantes, difícilmente te decepcionará. Es, sin duda, uno de esos platos que vale la pena buscar y disfrutar sin prisa durante tu viaje por Japón.

Reserva apetito

Al ser un plato contundente y que se alarga por su formato en la mesa, conviene ir con buen apetito y sin prisa. Deja espacio para el remate final de arroz o fideos empapados en la salsa, que muchos consideran lo mejor de todo. Así aprovecharás la experiencia completa del sukiyaki de principio a fin.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el sukiyaki? Un guiso japonés de carne y verduras cocidas en una salsa dulce y salada de soja, que se comen mojadas en huevo crudo batido.

¿Por qué se moja en huevo crudo? El huevo enfría el bocado, aporta cremosidad y suaviza la intensidad de la salsa dulce.

¿En qué se diferencia del shabu-shabu? El sukiyaki se cocina en una salsa dulce concentrada, mientras que el shabu-shabu se cuece en un caldo suave.

¿Cuándo se come? Es especialmente típico en invierno y en celebraciones familiares.

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