Nabe: la olla caliente japonesa
Una gran olla humeante en el centro de la mesa, llena de verduras, carne o pescado y caldo, para compartir entre todos: el nabe es el plato reconfortante y social del invierno japonés por excelencia. Aquí te contamos qué es, sus variedades y cómo disfrutarlo.
Qué es el nabe
El nabe, abreviatura de nabemono, que significa "cosas de olla", es toda una familia de platos japoneses que se cocinan y se comen directamente de una olla caliente colocada en el centro de la mesa. Más que un plato concreto, es una forma de comer basada en cocer ingredientes en un caldo y compartirlos en grupo. Es el gran clásico del invierno y de las reuniones familiares y de amigos.
Cómo funciona
Sobre un fuego en la mesa se coloca una olla con caldo, y en ella se van añadiendo verduras, carne, pescado, tofu y fideos que se cuecen poco a poco. Cada comensal se sirve de la olla común lo que quiere a medida que está listo. Es un ritual pausado y social, en el que se come, se charla y se comparte durante un buen rato alrededor del calor de la olla.
El chanko nabe de los luchadores
Uno de los nabe más famosos es el chanko nabe, el plato con el que se alimentan los luchadores de sumo. Es una olla enorme y muy nutritiva, cargada de proteínas y verduras, pensada para ganar peso y energía. Hoy es muy popular también fuera del mundo del sumo, y hay restaurantes, a menudo regentados por exluchadores, donde cualquiera puede probarlo.
Otros tipos de nabe
Existen muchísimas variedades de nabe según los ingredientes y el caldo. El motsunabe, a base de casquería, es típico de Fukuoka; el kimchi nabe lleva el toque picante del kimchi coreano; el yudofu es un nabe suave de tofu típico de Kioto; y hay versiones con leche de soja, con salsa picante o con pescado y marisco. Cada región tiene sus especialidades.
Los ingredientes habituales
Aunque varían según el tipo, los ingredientes más comunes del nabe incluyen col china, cebolleta, setas variadas, tofu, hojas verdes, distintos cortes de carne o bolas de carne, pescado, marisco y fideos. La combinación de verduras y proteínas cocidas en el caldo lo convierte en un plato equilibrado y muy completo.
El shime, el broche final
Como en otros platos de olla, el mejor momento del nabe suele llegar al final, con lo que se llama el shime. Tras haber cocido en él todos los ingredientes, el caldo queda lleno de sabor, y con él se prepara un cierre delicioso añadiendo arroz para hacer gachas o fideos como el udon o el ramen. Es una forma de no desperdiciar nada y terminar por todo lo alto.
Un plato para compartir
Más allá de los ingredientes, el nabe es sobre todo una experiencia social. Reunirse en torno a una olla común, servirse entre todos y comer sin prisa es una tradición que refuerza los lazos, muy apreciada en la cultura japonesa. Por eso es el plato estrella de las cenas de grupo, las fiestas de fin de año y las reuniones invernales.
Dónde y cuándo comerlo
El nabe es un plato de invierno, aunque se puede disfrutar todo el año. Se prepara mucho en casa, pero también hay restaurantes especializados, algunos con modalidad a voluntad. Para el viajero, comer un buen nabe en grupo es una forma estupenda de entrar en calor y de vivir de cerca la costumbre japonesa de compartir la mesa.
Consejos para disfrutarlo
Añade primero los ingredientes que tardan más en cocerse y deja los delicados para el final. No llenes la olla de golpe; ve cociendo por tandas. Sírvete en tu cuenco lo que vayas a comer y no rebusques en la olla común. Y, sobre todo, reserva sitio para el shime final de arroz o fideos, que muchos consideran lo mejor del nabe.
El nabe en casa
El nabe es, ante todo, un plato casero. En invierno, muchas familias japonesas colocan una olla en el centro de la mesa y cenan alrededor de ella varias veces por semana, cada uno cociendo y sirviéndose a su gusto. Esta costumbre, sencilla y cálida, forma parte de los recuerdos de hogar de muchos japoneses y explica el cariño con el que se vive este plato.
Fácil de adaptar a todos los gustos
Una de las grandes virtudes del nabe es su flexibilidad: se puede preparar con casi cualquier combinación de ingredientes, adaptándolo a los gustos de cada comensal y a lo que haya en la nevera. Esto lo hace ideal para grupos con preferencias distintas, ya que cada uno puede pescar de la olla lo que más le apetece. Es un plato democrático y sin apenas reglas.
Una experiencia muy recomendable
Para el viajero, sentarse a una mesa con un nabe humeante es una de esas experiencias que van más allá de la comida. Se disfruta el sabor, sí, pero también el ritual de compartir, esperar a que las cosas se cuezan y charlar mientras tanto. Es una ventana perfecta a la manera japonesa de entender la mesa como un espacio de convivencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el nabe? Una familia de platos japoneses de olla caliente que se cuecen y se comparten en la mesa, típicos del invierno.
¿Qué es el chanko nabe? El nabe abundante y nutritivo con el que se alimentan los luchadores de sumo, hoy popular en muchos restaurantes.
¿Qué es el shime? El cierre del nabe, en el que se aprovecha el sabroso caldo final añadiendo arroz o fideos.
¿Cuándo se come? Sobre todo en invierno y en reuniones de grupo, aunque se puede disfrutar todo el año.
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