Los monos del onsen de Jigokudani (Nagano)

Una de las imágenes más entrañables de Japón: macacos salvajes bañándose en aguas termales mientras nieva alrededor. Ocurre en el Jigokudani Monkey Park, en Nagano, y es una excursión inolvidable, sobre todo en invierno. Aquí tienes qué es, cuándo ir, cómo llegar y cómo comportarte con los monos.

Qué es el Jigokudani Monkey Park

El (Jigokudani, «valle del infierno», por el vapor que sale de la tierra) es un parque en la montaña de Nagano donde vive una tropa de macacos japoneses (los «monos de las nieves»). Lo especial: han aprendido a bañarse en un onsen para combatir el frío, y se les puede ver muy de cerca, relajados en el agua caliente entre la nieve.

Cuándo ir

Se puede visitar todo el año, pero la estampa clásica —monos en el agua caliente rodeados de nieve— es de invierno (diciembre a marzo). En otras estaciones también hay monos por la zona, pero se meten menos en el agua. Si buscas la foto icónica, ve en pleno invierno; combínalo con la temporada de nieve y esquí.

Cómo llegar

Se llega en tren desde Tokio hasta Nagano (shinkansen, poco más de 1,5 h) y luego autobús hacia la zona de Yudanaka/Shibu Onsen. Desde el aparcamiento hay una caminata de unos 30 minutos por un sendero de bosque (nevado en invierno) hasta el parque. Lleva calzado adecuado. Repasa el transporte en Japón.

Combínalo con un pueblo termal

La zona es de onsen, así que la excursión pide dormir en un ryokan de Shibu Onsen o Yudanaka: pueblos termales de calles antiguas donde tú también te das tus baños (los tuyos, no los de los monos). Es un plan redondo de un par de días combinando naturaleza, monos y aguas termales.

Cómo comportarse con los monos

Consejos prácticos

Cómo llegar al valle de los monos

El famoso Jigokudani Monkey Park está en la prefectura de Nagano, cerca del pueblo termal de Yudanaka. Desde Tokio se llega en tren bala hasta Nagano y luego con un tren local y un autobús, en una excursión que se puede hacer en el día pero que muchos combinan con una noche en un ryokan de la zona. Desde el aparcamiento aún queda un agradable paseo de unos treinta minutos por un sendero de bosque hasta llegar a las pozas. Lleva calzado cómodo y, en invierno, ropa de abrigo de verdad: estás en plena montaña nevada.

Qué vas a ver (y qué no esperar)

Los protagonistas son los macacos japoneses, los únicos monos del mundo que se bañan en aguas termales para combatir el frío. Verlos con la cara roja y la nieve sobre el pelo, relajados en el agua humeante, es una imagen única. Dicho esto, son animales salvajes en libertad: no siempre están todos en el agua, se mueven a su aire y en los días más templados puede que apenas se bañen. La mejor época para verlos dentro de la poza es el pleno invierno, con nieve y frío intenso.

Consejos para la visita

No toques ni des de comer a los monos, y evita mirarlos fijamente a los ojos o enseñarles comida y bolsas, porque pueden intentar quitártelas. Guarda bien el móvil y la cámara con correa. El parque abre todo el año, pero comprueba el horario según la estación, porque en invierno cierra antes. Combina la visita con un baño tú también en alguno de los onsen del valle: pocos planes resumen mejor el invierno japonés que ver a los monos en el agua y meterte después tú en la tuya.

Cuándo ir para no llevarte una decepción

Si tu objetivo es la foto icónica de los macacos metidos en el agua humeante con nieve alrededor, el momento es el pleno invierno, de diciembre a marzo, y cuanto más frío haga, mejor. En esos meses los monos buscan el calor de la poza y pasan largos ratos en remojo. Fuera de la temporada de nieve siguen viviendo en el valle y se les puede ver por los alrededores, pero rara vez se meten en el agua, porque simplemente no lo necesitan. Por eso quien visita el parque en verano a veces sale algo decepcionado. Ajusta tus expectativas a la estación y elige bien la fecha: es la diferencia entre una visita redonda y una que se queda a medias.

Cómo aprovechar la excursión al máximo

El valle de Jigokudani está en plena región termal, así que tiene todo el sentido convertir la visita en algo más que ver a los monos. Los pueblos cercanos de Yudanaka y Shibu Onsen conservan un encanto tradicional delicioso, con calles de casas de baños centenarias por las que se pasea en yukata y zuecos de madera. Alojarte una noche en un ryokan de la zona te permite ir a los monos temprano, cuando hay menos gente, y rematar el día con un baño en tu propio onsen. Combinado con la cercana ciudad de Nagano y su gran templo, el Zenkō-ji, tienes una escapada de invierno perfecta que muy pocos turistas incluyen en su ruta.

Preguntas frecuentes

¿Los monos están siempre en el agua? Sobre todo en invierno, para calentarse. En otras épocas rondan por la zona pero se bañan menos. Para la foto clásica, ve en invierno.

¿Es apto para niños? Sí, les encanta; solo ten en cuenta la caminata de 30 minutos y el frío invernal. Vigila que no lleven comida a la vista.

¿Puedo bañarme con los monos? No: ese onsen es de ellos. Pero en los pueblos termales de al lado tienes onsen para ti. Lo mejor de los dos mundos.

¿Desde dónde se va mejor? Desde Tokio en el día es posible, pero cansado; lo ideal es dormir una noche en un ryokan de la zona y disfrutarlo con calma.

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