Dónde ver los cerezos en Japón: los mejores lugares
Ver los cerezos en flor es el sueño de muchos viajeros, y Japón está lleno de lugares espectaculares para ello. Aquí tienes los mejores sitios por todo el país, cuándo florecen y consejos para disfrutar del hanami sin agobios.
Cuándo florecen
La floración avanza de sur a norte: suele empezar a finales de marzo en el sur y en Tokio y Kioto, y llega más tarde al norte (Hokkaido puede ser en mayo). Dura poco, una o dos semanas, y varía cada año según el clima. Por eso conviene seguir las previsiones que publican los medios japoneses y tener algo de flexibilidad. Si aciertas con el pico, la recompensa es inolvidable.
Los mejores lugares en Tokio
Tokio tiene rincones preciosos para el hanami: el parque Ueno, con cientos de cerezos y mucho ambiente; el río Meguro, con sus cerezos inclinados sobre el agua e iluminados de noche; el parque Shinjuku Gyoen, tranquilo y con muchas variedades; el foso de Chidorigafuchi, junto al Palacio Imperial, donde puedes remar entre pétalos; y el parque Yoyogi. Cualquiera de ellos es una maravilla en temporada.
Los mejores lugares en Kioto
Kioto es mágica con cerezos: el Camino del Filósofo, un sendero junto a un canal bordeado de cerezos; el parque de Maruyama, con su famoso cerezo llorón iluminado; el templo Kiyomizu-dera; el Arashiyama; y el río Kamo. La combinación de templos tradicionales y cerezos convierte Kioto en uno de los destinos más fotogénicos del mundo en primavera. Madruga para disfrutarlos sin multitudes.
Lugares espectaculares por todo el país
Más allá de Tokio y Kioto, hay sitios legendarios: el castillo de Himeji rodeado de cerezos, el castillo de Hirosaki en el norte (uno de los más famosos), el monte Yoshino (con miles de cerezos en la ladera), el foso del castillo de Osaka, o Kawaguchiko con el Fuji al fondo. Cada región tiene sus joyas, así que estés donde estés en primavera, tendrás cerca un lugar espectacular.
Consejos para el hanami
Para disfrutarlo: madruga en los lugares famosos para evitar multitudes, lleva una lona para sentarte y comida de konbini para un pícnic bajo los árboles, como hacen los japoneses, y no te pierdas el yozakura (cerezos iluminados de noche), mágico. Respeta las normas de los parques (no romper ramas, recoger la basura). Y disfruta del momento: la belleza efímera del sakura es parte de su encanto.
El yozakura: cerezos de noche
Uno de los mayores encantos del hanami es el yozakura: los cerezos iluminados por la noche. Muchos parques y templos instalan focos que hacen brillar las flores contra la oscuridad, creando una atmósfera mágica y romántica, con los pétalos reflejándose en el agua. El río Meguro en Tokio o el parque de Maruyama en Kioto son famosos por ello. No te pierdas los cerezos al menos una noche: son otra experiencia distinta y preciosa.
El pícnic bajo los cerezos
El hanami clásico es un pícnic: se extiende una lona azul bajo los árboles y se pasa el rato comiendo y bebiendo entre pétalos. Puedes montar el tuyo fácilmente con comida de konbini (que en primavera sacan productos especiales de sakura) y una lona barata. Es una forma estupenda y económica de vivir la tradición como un local, y de descansar mientras disfrutas del espectáculo.
Variedades de cerezo
No todos los cerezos son iguales ni florecen a la vez. El más común es el somei yoshino, de flores blanco-rosadas, pero hay muchas variedades: los shidarezakura (cerezos llorones, de ramas colgantes), los de floración temprana o tardía, y los de flores más intensas. Esta variedad alarga un poco la temporada y da distintos tonos y formas, algo que aprecian los aficionados al hanami.
Cerezos tardíos: una segunda oportunidad
Si te pierdes el pico en Tokio o Kioto, no te desanimes: en el norte de Japón (Tohoku y Hokkaido) los cerezos florecen más tarde, incluso en mayo. El castillo de Hirosaki, en el norte, es uno de los lugares más espectaculares y con floración tardía. Así, incluso viajando algo más tarde, puedes encontrar cerezos en algún lugar del país. Esta progresión de sur a norte da mucho juego.
Etiqueta del hanami
Para disfrutar respetando: no rompas ramas ni cojas flores, recoge toda tu basura al irte (los parques se llenan y hay que cuidarlos), no reserves más espacio del que necesitas y respeta el descanso de los demás. Estas normas de civismo, tan japonesas, mantienen los lugares bonitos para todos. Con ellas en mente, el hanami es una experiencia tan agradable como memorable.
En resumen
Japón está lleno de lugares espectaculares para ver los cerezos, de los parques y ríos de Tokio a los templos de Kioto y los castillos de todo el país. Sigue las previsiones de floración, madruga para esquivar multitudes, monta un pícnic bajo los árboles y no te pierdas el yozakura nocturno. Ver los cerezos en Japón es una de esas experiencias únicas en la vida que hacen soñar a cualquier viajero.
Una experiencia única en la vida
Ver los cerezos en flor en Japón es de esas cosas que se quedan grabadas para siempre: caminar bajo un techo de flores rosas, ver caer los pétalos como nieve, compartir un pícnic bajo los árboles con la gente local. Merece la pena planificar el viaje en torno a ello, con sus incertidumbres de fechas incluidas. Y si lo logras, entenderás por qué los japoneses llevan siglos rindiéndose ante esta belleza efímera año tras año.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor sitio para ver cerezos? Depende de dónde estés. En Tokio, el río Meguro o el parque Ueno; en Kioto, el Camino del Filósofo; y por el país, Himeji, Yoshino o Hirosaki son legendarios.
¿Cuándo florecen? De finales de marzo a abril en Tokio y Kioto, avanzando al norte. Duran 1-2 semanas y varían cada año; sigue las previsiones.
¿Qué es el hanami? La tradición de contemplar los cerezos, a menudo con un pícnic bajo los árboles. De noche, los cerezos iluminados (yozakura) son espectaculares.
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