Qué ver en Kioto en 2 días: itinerario por zonas
Kioto tiene tantos templos y santuarios que intentar verlos todos es imposible y agotador. El secreto para dos días es agruparlos por zonas geográficas. Aquí tienes un itinerario que te lleva a los imprescindibles sin cruzar la ciudad una y otra vez.
Cómo moverte por Kioto
A diferencia de Tokio, en Kioto el autobús es tan importante como el tren, sobre todo para llegar a los templos. Combínalos con paseos a pie, porque muchas zonas se disfrutan caminando. Madruga: los lugares más famosos se masifican a media mañana, y verlos temprano, con menos gente y mejor luz, marca la diferencia. Este itinerario está pensado para minimizar desplazamientos agrupando por áreas.
Día 1 por la mañana: Fushimi Inari
Empieza tempranísimo en el santuario Fushimi Inari, famoso por sus miles de puertas torii rojas que suben por la montaña. Ir al amanecer te permite disfrutar del túnel de torii casi a solas, una experiencia mágica. Dedícale un par de horas: puedes subir todo lo que quieras, y cuanto más subes, menos gente hay y mejores vistas de la ciudad tienes.
Día 1 por la tarde: Higashiyama y Gion
Por la tarde, muévete a la zona este (Higashiyama). Visita el espectacular templo Kiyomizu-dera, con su gran terraza de madera, y baja por las preciosas callejuelas empedradas de Ninenzaka y Sannenzaka, llenas de tiendas y casas de té. Al atardecer, pasea por Gion, el barrio de las geishas, donde con suerte verás a alguna maiko camino de una cita. Es la estampa más icónica de Kioto.
Día 2 por la mañana: Arashiyama
El segundo día, ve al oeste, a Arashiyama. Su famoso bosque de bambú es lo más fotografiado, así que llega pronto para disfrutarlo sin multitudes. Cerca están el templo Tenryū-ji con su precioso jardín, el puente Togetsukyō y, si te gustan los animales, el parque de monos en lo alto de una colina con vistas. Es una zona más natural y relajada, perfecta para una mañana tranquila.
Día 2 por la tarde: el Pabellón Dorado y el norte
Por la tarde, no te pierdas el Kinkaku-ji, el famoso Pabellón Dorado que se refleja en su estanque, uno de los símbolos de Japón. Si te queda tiempo y energía, cerca está el jardín zen de piedras del Ryōan-ji. Con esto cierras un itinerario que cubre los grandes iconos de Kioto repartidos por sus cuatro puntos cardinales, sin agobios y bien aprovechado.
Consejo: no intentes verlo todo
Kioto premia la calma. Es mejor disfrutar bien de unos pocos lugares que correr entre veinte. Si algún templo famoso está a rebosar, cambia por uno cercano menos conocido: a menudo son igual de bonitos y están casi vacíos. Y reserva un rato para simplemente pasear por sus barrios tradicionales, tomar un matcha en una casa de té y empaparte del ambiente de la antigua capital.
Dónde comer en Kioto
Kioto es cuna de la alta cocina tradicional, pero también se come bien y barato. No te pierdas el matcha y los dulces wagashi en una casa de té, el tofu de Kioto (yudōfu), especialidad local, y la cocina vegetariana budista (shōjin ryōri) cerca de los templos. El mercado de Nishiki, en pleno centro, es ideal para picar de puesto en puesto. Y para una experiencia especial, un menú kaiseki es el broche perfecto a un día entre templos.
Dónde alojarse en Kioto
La zona de la estación central de Kioto es la más práctica para llegar y salir en tren bala y para coger autobuses a los templos. El centro (Kawaramachi/Gion) te deja a un paso del ambiente nocturno y los barrios tradicionales. Y para una experiencia inolvidable, alojarte una noche en un ryokan con baño termal es algo que muchos recuerdan como lo mejor del viaje. Reserva con antelación, sobre todo en temporada de cerezos y hojas rojas.
Excursión cercana: Nara o Uji
Si tus dos días en Kioto te saben a poco o alargas la estancia, tienes joyas al lado. Nara, con sus ciervos y su gran Buda, está a menos de una hora y es una excursión redonda. Y Uji, la cuna del mejor matcha de Japón, es perfecta para los amantes del té y tiene además un precioso templo, el Byōdō-in. Ambas se combinan de maravilla con una base en Kioto u Osaka.
Consejos según la temporada
Kioto cambia muchísimo con las estaciones. En primavera (cerezos) y otoño (hojas rojas) está espectacular, pero también a rebosar y con precios altos: reserva con mucha antelación y madruga aún más. En verano hace calor y humedad, y en invierno hace frío pero hay menos gente y algunos templos nevados son mágicos. Sea cual sea tu época, la clave en Kioto es siempre la misma: empezar temprano y priorizar calidad sobre cantidad de templos.
Cómo llegar a Kioto
Kioto no tiene aeropuerto propio, pero está perfectamente conectada. Desde Tokio son unas dos horas y media en tren bala; desde Osaka, apenas 15 minutos en shinkansen o media hora en tren normal; y el aeropuerto de Kansai (KIX) está a poco más de una hora. Por eso Kioto encaja de maravilla en cualquier itinerario por la zona de Kansai. Una vez allí, muévete en autobús y tren locales, y a pie por los barrios históricos, que es como mejor se disfrutan.
Preguntas frecuentes
¿Son suficientes 2 días para Kioto? Para los grandes iconos, sí, si te organizas por zonas y madrugas. Con más días puedes añadir templos menos concurridos y excursiones como Nara.
¿Cómo evito las multitudes? Madrugando: visita Fushimi Inari y Arashiyama a primera hora. A media mañana se llenan. También ayuda elegir templos alternativos menos famosos.
¿Autobús o tren en Kioto? Ambos. El autobús llega mejor a muchos templos; el tren, a zonas como Fushimi Inari y Arashiyama. Una app de rutas te dice la mejor opción en cada caso.
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